Lenguaje incluyente dentro de la campaña electoral

19 Nov Lenguaje incluyente dentro de la campaña electoral

En una campaña electoral tenemos la tarea de llegar a todos los sectores de la población. Pero no basta sólo con expresarles a cada uno, cómo es que podremos intervenir a partir de las diferentes propuestas de campaña, sino también tenemos que comunicar el mensaje de la manera correcta.

Al referirnos al lenguaje incluyente, queremos expresar que es la manera correcta de nombrar y representar a los diferentes grupos sociales. Principalmente a aquellos que históricamente se han visto discriminados por distintas razones. Algunos ejemplos más comunes de encontrar en diferentes usos del lenguaje incluyente es la correcta expresión de la perspectiva de género. Así como el uso de lenguaje de señas para comunicar mensajes en tiempo real para las poblaciones que así lo necesiten.

¿Cómo evitamos la exclusión?

Al momento de presentar tu discurso, es preciso que tengas en mente algunos puntos muy importantes para evitar excluir a algún sector de la población de manera involuntaria. Es necesario que el mensaje vaya dirigido a todas las personas, en diferentes condiciones. Ya sea de género, de etnia, de edad, diferentes niveles de educación, diferentes características físicas, con alguna condición de discapacidad, en cuanto a su ubicación geográfica, tipo de familia, orientación sexual, entre otras.

Históricamente hay sectores que se han visto discriminados en mayor medida, pues en los discursos no son visibilizados como una población diferenciada. Dando por sentada su incorporación dentro de la sociedad, como lo son las mujeres, las niñas, los niños y las juventudes, pues al hablar de la población en general, consideran que su participación está sobre entendida.

Diversos sectores de la población

En otros casos, las poblaciones no son mencionadas pues no son vistas como parte fundamental, o algunas veces, no son consideradas como un público objetivo. Errores fatales que han costado una gran perdida, no sólo de votos, sino de credibilidad y confianza por parte de la población en general. Estos sectores son las poblaciones originarias, personas en situación de pobreza o vulnerabilidad económica, así como las personas que tienen alguna discapacidad o diversidad funcional.

En épocas más recientes, las personas en situación de calle y las personas migrantes han logrado tener más notoriedad dentro del espectro que representa la población en general. Sin embargo, esto no ha sido razón suficiente para que los discursos, en todas sus modalidades, y con diferentes fines, puedan visibilizar su presencia y atender sus necesidades.

Uso de lenguaje incluyente no sexista. 

Quizás este es uno de los puntos que pueden parecer más obvios dentro de los discursos. Sin embargo, actualmente no es muy considerado, y el hacerlo de manera correcta te ayudará a generar una buena imagen dentro de toda la población. Para generar un correcto uso del lenguaje incluyente no sexista, es necesario tomar en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Usar dos sustantivos o dos artículos.
  • Los niños y las niñas.
  • Las y los jueces.
  • Usar pronombres o expresiones que no impliquen un género específico.
  • Usar genéricos incluyentes: la ciudadanía, el personal docente.
  • Términos neutros: congresistas, votantes.
  • Con dos artículos u omitiendo el artículo si se puede.
  • Feminizar términos profesionales: la jueza, la presidenta.

Asimismo, también es importante recordar aquellas alternativas con las cuales podemos construir nuestro mensaje. Pues mediante el uso de estos conceptos podrás expresar una correcta inclusión de género:

  • Los seres humanos.
  • Las personas.
  • La ciudadanía.
  • El personal.

Lenguaje incluyente no discriminatorio.

Para que el lenguaje no sea discriminatorio, más allá del sexismo, hace falta desnaturalizar lo “natural” y analizar los prejuicios propios o de la institución.  La inclusión implica la valoración de la diversidad en todas sus modalidades, no sólo el aprendizaje de términos políticamente correctos. Un punto de partida que podemos utilizar es el cuestionarnos el “nosotros” o aquello que consideramos natural.

La discriminación es vista como algo negativo en cada uno de los sectores de la sociedad, sin importar el país o la región en que se desenvuelven las elecciones. Por lo tanto, caer en estas malas prácticas generarían una carga negativa a la campaña, lo suficientemente compleja como para hacer perder las elecciones.

 

Una vez señaladas las formas correctas de inclusión dentro del mensaje, es necesario complementar el mensaje con propuestas acordes a cada uno de los sectores de la población. Tarea específica para el equipo de campaña, por lo que requerirá de una gran profesionalización en diferentes áreas, además de contar con los conocimientos necesarios. Es por eso que en CESCOMPOL contamos con una amplia oferta académica que te permitirá ser experto en planeación de campañas, generando propuestas reales y a favor de la gente.

Las dos pestañas siguientes cambian el contenido a continuación.
Sin comentarios

Escribe un comentario