Las otras sentencias: Gürtel, credibilidad y rigor informativo

25 May Las otras sentencias: Gürtel, credibilidad y rigor informativo

Estar informado cuesta. Sobre todo, tiempo. No sólo el que se emplea para buscar la información y contrastarla sino también el que conlleva el análisis crítico. Los medios de comunicación suelen tener poco éxito a la hora de determinar qué hay que pensar -salvo que la audiencia esté dispuesta a creerse todo sólo por el hecho de aparecer en un medio-; pero sí lo tienen al decidir sobre qué pensar. Por eso resulta recomendable consultar diferentes medios de comunicación para, después, intentar llegar a conclusiones propias a partir de todas las visiones posibles sobre un asunto determinado. Pero, ¿qué ocurre cuando la mayoría de los medios -sino todos- coinciden en una única perspectiva sobre un hecho? La probabilidad de asumir el único planteamiento aumenta porque la probabilidad de que todos estén equivocados es muy reducida.

El caso Gürtel y la credibilidad de Rajoy

Tras catorce meses de juicio oral y seis de deliberación, ayer se conoció la sentencia del caso Gürtel, una red de corrupción política vinculada al Partido Popular y que actuaba en dos comunidades autónomas entre los años 1999 y 2005. El interés informativo, por las consecuencias políticas que se podían derivar, se encontraba en conocer si, finalmente, el partido del Gobierno era condenado y en la implicación del presidente del gobierno, Mariano Rajoy. El PP ha sido condenado como partícipe a título lucrativo – se benefició económicamente sin ser consciente del origen ilícito del dinero-. Respecto a Rajoy, diversos medios coinciden en afirmar que el tribunal “cuestiona su credibilidad”: El fallo cuestiona la “credibilidad” del testimonio de Rajoy (El País); La AN cuestiona la “credibilidad” del testimonio de Rajoy en el juicio (El Mundo); El tribunal cuestiona su credibilidad al negar la contabilidad paralela (El confidencial). En términos políticos, os partidos de oposición disponen de un contundente argumento para la crítica y para minar la imagen del presidente del gobierno.

La conclusión unánime de los medios

No parece razonable que medios informativos con líneas editoriales tan distintas hayan coincidido en una misma visión por una interpretación errónea de la sentencia. ¿Cómo han llegado, entonces, a esa conclusión? En la página 1078 de la sentencia se encuentra el párrafo que provoca la unanimidad de las informaciones: “Sin embargo, lo han negado [haber recibido dinero] otros testigos comparecientes: Srs. Arenas, Álvarez Cascos, García Escudero, Rajoy, etc., que afirman la falta de credibilidad de dichos papeles [los que reflejan los pagos] y niegan la existencia una Caja B en el partido. Sin embargo, el MF [Ministerio Fiscal] rebate la veracidad de dichos testimonios, al indicar, – argumentación que comparte el tribunal, que debemos tomar en consideración, a la hora de valorar estas testificales-, lo que significaría reconocer haber recibido estas cantidades, en cuanto que supondría reconocer la percepción de pagos opacos para la Hacienda Pública, que si bien entiende que no son delictivos, pudieran ser considerados por los testigos como merecedores de un reproche social, como también que en caso de reconocer estas percepciones vendrían a admitir la existencia de una “Caja B” en el seno de una formación política a la que pertenecen o han pertenecido; por lo que se pone en cuestión la credibilidad de estos testigos, cuyo testimonio no aparece como suficiente verosímil para rebatir la contundente prueba existente sobre la Caja B del partido. En palabras del MF: “no son suficientemente creíbles estos testigos para rebatir dicha contundente prueba”.

La petición de principio

La argumentación incurre en una falacia que se denomina ‘petición de principio’. ¿Cuestiona el tribunal la credibilidad de Rajoy? Eso es lo que dice la sentencia. El problema radica en que no es posible cuestionarla con esa argumentación. El tribunal parte de una conclusión que no demuestra y que se exige que se asuma como cierta para que el razonamiento tenga sentido, a saber: que Mariano Rajoy conocía la existencia de una caja B y que sabía que el dinero que había percibido tenía una procedencia ilegítima. Y que si no lo reconoció no era porque no lo supiera (el tribunal asume que sí aunque no lo prueba) sino porque sabía que, al hacerlo, podría provocar un “reproche social”. Por eso no lo reconoció y es lo que explica, según el tribunal, la falta de credibilidad. Como se puede observar, esto es una especulación en toda regla que encierra un juicio de intenciones.

Es decir, el tribunal parte del supuesto de que el presidente del Gobierno sí conocía todo y explica por qué no lo reconoció. Más allá de esta argumentación falaz (obligar a asumir como cierta una conclusión que no está probada y, a partir de ahí, razonarla), el párrafo encierra otra lectura. Si Rajoy acudió al juicio en calidad de testigo estaba obligado a decir la verdad. Cuando la sentencia afirma que el Ministerio Fiscal “rebate la veracidad de dichos testimonios” (o sea, asegura que no son ciertos) y explica que el potencial “reproche social” fue lo que impidió que dijera la verdad (es decir, que lo sabía todo, aunque no se prueba), ¿está sugiriendo el tribunal que el presidente del Gobierno incurrió en falso testimonio?

Seguro que hay suficientes razones para cuestionar la falta de credibilidad de Mariano Rajoy; que lo diga la sentencia de la Gürtel no parece ser una de ellas; que lo repliquen, acríticamente, diversos medios, tampoco.

 

 

Julio César Herrero.

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Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y especialista en Comunicación y Marketing Político. Actualmente dirige el CESCOMPOL (Centro de Estudios Superiores en Comunicación y Marketing Político), formado por expertos en comunicación y marketing político, campañas electorales, lobby, geoestrategia, discurso político, seguridad, defensa y comunicación política. Ha dirigido diversos Gabinetes de Comunicación y es Fellow del Real Colegio Complutense en la Universidad de Harvard, Miembro del Consejo Editorial de la Journal of E-Government (Haworth Press) y del consejo editorial de la revista Doxa. Ha sido investigador en el John Fitzerald Kennedy School of Government (Harvard University) y en la University of California San Diego. Actualmente es analista político en el programa ‘La noche en 24 horas’ de TVE (y del Canal Internacional), y en La Tarde, de Angel Exposito (Cadena Cope).

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